iPhone Plegable vs Samsung: la Lección de Marketing Detrás
Apple lanza su primer iPhone plegable en el territorio que Samsung inventó. Qué nos enseña su rivalidad sobre marketing, marca y por qué ambas ganan al pelear.
Cada año se repite el mismo ritual. Apple presenta un iPhone nuevo, y en cuestión de horas, Samsung ya está en redes burlándose de él. Aparecen miles de memes, videos y publicaciones debatiendo quién es mejor. Y todos, sin darnos cuenta, terminamos participando en la conversación.
Pero este 2026 el guion tiene un giro que lo vuelve fascinante desde el punto de vista del marketing: Apple está a punto de lanzar su primer iPhone plegable. Es decir, Apple entra a un territorio que Samsung inventó hace ocho años. Y eso cambia por completo la dinámica del duelo.
En este artículo no vamos a decirte cuál teléfono comprar. Vamos a algo más interesante: qué nos enseña esta rivalidad sobre marketing, sobre cómo se construyen las marcas y sobre por qué ambas ganan cada vez que se pelean.
Una rivalidad que ya cumplió más de una década
Esto no es nuevo. La guerra publicitaria entre Apple y Samsung se remonta a 2012, cuando Samsung perdió una demanda de patentes contra Apple y decidió llevar la rivalidad al terreno de la publicidad. Uno de sus primeros anuncios comparaba el iPhone 5 con el Galaxy S III con la frase "no se necesita ser un genio".
Desde entonces, cada lanzamiento de Apple viene acompañado, casi como una tradición, de una respuesta burlona de Samsung. El ángulo favorito de los coreanos durante años ha sido uno solo: los plegables. Samsung lanzó su primer teléfono plegable en 2019 y desde entonces le ha recordado a Apple, año con año, que ellos no tienen uno.
Tras la presentación del iPhone 17 en 2025, Samsung usó el hashtag #iCant para burlarse de la falta de innovación, retomando un tuit suyo de 2022 que decía "avísennos cuando se doble". El mensaje era claro: mientras Apple siga sin un plegable, Samsung tiene munición para molestar.
El giro de 2026: Apple entra al territorio de Samsung
Y aquí está lo que hace este año tan interesante. Apple finalmente va a lanzar su iPhone plegable, previsto para el otoño de 2026. De repente, la burla favorita de Samsung, "tú no tienes plegable", deja de funcionar.
Pero la historia es más rica que "Apple copió a Samsung". Los números cuentan algo revelador sobre cómo funcionan estas dos marcas. Aunque Samsung lleva ocho años y ocho generaciones en el mercado de los plegables, se estima que Apple capture el 22% del mercado de plegables en su primer año, y un 34% del valor total del mercado, gracias en parte a su precio rumoreado de alrededor de 2,400 dólares.
Léelo de nuevo. Apple llega ocho años tarde, y en su primer intento podría quedarse con un tercio del dinero de toda la categoría. Eso no es tecnología. Eso es marca.
Dos filosofías de marketing opuestas
Lo que hace este duelo tan educativo es que cada empresa representa una filosofía de marketing completamente distinta. No es solo que vendan teléfonos diferentes: comunican de formas opuestas, y ambas funcionan.
La marca retadora
Samsung juega el papel del que persigue al líder. Se compara abiertamente, señala lo que Apple no tiene, usa el humor y la provocación. Es la estrategia clásica del "número dos" que ataca al número uno para robarle atención y clientes indecisos.
La marca aspiracional
Apple casi nunca menciona a Samsung. Se comporta como si no tuviera competencia. Vende una experiencia, un estatus, una pertenencia a un ecosistema. No compite por características, compite por significado. Rara vez baja al terreno de la comparación directa.
Y aquí está la lección más importante: las dos estrategias son correctas, porque cada una encaja con la posición de la marca. A Samsung le conviene comparar, porque cuando comparas te mides contra el líder y te subes a su nivel. A Apple no le conviene comparar, porque hacerlo reconocería que tiene un rival a su altura. El silencio de Apple es tan estratégico como el ruido de Samsung.
En marketing existe un principio: el retador ataca, el líder ignora. Cuando eres el segundo, compararte con el primero te eleva. Cuando eres el primero, responder a los ataques del segundo te rebaja a su nivel. Por eso Samsung nombra a Apple constantemente y Apple casi nunca nombra a Samsung. Ninguno lo hace por accidente.
Por qué ambas marcas ganan con cada pelea
Aquí está lo verdaderamente astuto, y lo que más nos interesa desde el marketing. Cada vez que Samsung se burla de Apple y se arma el debate en redes, las dos marcas ganan. Suena contradictorio, pero tiene toda la lógica.
Cuando miles de personas discuten "Apple contra Samsung", ninguna de las dos está pagando por esa conversación. Es publicidad gratuita, generada por los propios usuarios. Y mientras el mundo debate entre esas dos marcas, no está hablando de una tercera. El debate mismo refuerza que las únicas dos opciones que importan son ellas dos.
Piénsalo: ¿cuándo fue la última vez que un debate viral fue "Samsung contra Xiaomi" o "Apple contra Huawei"? Casi nunca. La rivalidad Apple-Samsung se volvió tan icónica que absorbe toda la atención y deja fuera a los demás competidores, que muchas veces ofrecen productos igual de buenos por menos dinero.
La rivalidad Apple-Samsung funciona como una barrera de entrada. Al concentrar toda la conversación en ellas dos, vuelven casi invisible a la competencia. Marcas como Xiaomi, Honor o Huawei —que en muchos casos tienen excelentes productos— pelean por las migajas de atención que quedan después de que los dos gigantes se reparten el escenario.
Las lecciones que cualquier negocio puede robarse
No tienes que vender teléfonos de mil dólares para aprender de esto. La forma en que estas dos marcas se comunican encierra principios que aplican a cualquier negocio, del tamaño que sea.
- Tu posición define tu estrategia Si eres el líder de tu mercado, no necesitas compararte con nadie: vende tu visión. Si eres el retador, compararte con el líder puede elevarte. Lo importante es saber cuál eres y comunicar en consecuencia, no copiar la estrategia del otro.
- Llegar primero no siempre gana Samsung inventó los plegables y aun así Apple podría quedarse con el mayor valor del mercado. Ser el primero importa menos que ejecutar bien, construir marca y llegar en el momento correcto. La innovación sin marca no basta.
- Una rivalidad bien manejada es publicidad gratis El debate entre marcas genera atención sin costo. No todos los negocios pueden o deben provocar, pero entender que la conversación, incluso la polémica, es atención, es una lección valiosa.
- La marca vale más que las características Apple rara vez gana en especificaciones técnicas, y aun así vende más caro y con más lealtad. La percepción, la experiencia y el significado que construyes alrededor de tu producto muchas veces pesan más que la lista de funciones.
Lo que viene y por qué vale la pena observarlo
El lanzamiento del iPhone plegable en 2026 va a ser un caso de estudio de marketing en tiempo real. ¿Cómo va a reaccionar Samsung ahora que Apple invade su territorio? ¿Va a cambiar su tono de "tú no tienes plegable" a otro ángulo? ¿Va a defender su liderazgo o a atacar el precio altísimo del iPhone?
Y del lado de Apple: ¿mantendrá su clásico silencio aspiracional, o esta vez reconocerá que llega a una categoría que otro creó? Cada movimiento de comunicación de ambas marcas en los próximos meses será una clase magistral de posicionamiento.
Detrás de cada meme y cada burla entre Apple y Samsung hay decisiones de marketing profundamente calculadas. No es una pelea infantil: es dos de las marcas más valiosas del mundo ejecutando estrategias opuestas que, curiosamente, benefician a ambas. La próxima vez que veas el debate en redes, observa quién ataca, quién ignora y quién está quedando fuera de la conversación. Ahí está la verdadera lección.
Al final, el duelo Apple-Samsung nos recuerda algo que aplica mucho más allá de los teléfonos: en los negocios, la mejor tecnología no siempre gana. Gana quien construye la mejor marca, comunica desde la posición correcta y entiende que a veces, hasta las peleas se pueden diseñar para ganar.